¿Puede existir el delito de coacciones sin violencia?

Delito coacciones sin violencia

El Código Penal dedica el capítulo III del título VI de su libro II a los llamados delitos de coacciones. Por lo tanto, no hablamos de un único delito, sino de una variedad de actos delictivos, lo que permite preguntarse si se admite la coacción sin violencia. A continuación vamos a aclarar esta cuestión.

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¿Es posible cometer un delito de coacciones sin violencia?

No se puede cometer un delito de coacciones sin violencia, ya que, precisamente, la violencia es un requisito necesario en este delito.

El tipo básico del delito de coacciones lo encontramos en el artículo 172.1 del Código Penal, que dice así: “El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados”.

Ahora bien, sí es importante matizar que esta violencia no necesariamente tiene que ser física. El Diccionario panhispánico del español jurídico define el delito de coacciones de la siguiente manera: “Delito tipificado en el Código Penal consistente en el empleo de violencia, sea de carácter físico, intimidatoria o sobre las cosas, con el fin de impedir al sujeto pasivo hacer lo que la ley no prohíbe, o para obligarle a hacer lo que no quiere, sea justo o injusto”.

Por lo tanto, en un delito de coacciones no es necesario que exista una agresión. Así por ejemplo, una forma de coaccionar a una persona es romper sus objetos.

Lo que queda patente es que el delito de coacciones requiere de un acto violento, en todos los casos.

La violencia en las coacciones de los artículos 172 ter y 172 quater del Código Penal

No obstante lo anterior, existe alguna modalidad del delito de coacciones que podría parecer que constituye una excepción. Sin embargo, en realidad no lo sería, como vamos a explicar.

Por un lado, se trataría del delito de acoso, penado en el artículo 172 ter del Código Penal. En este caso, la ley enumera una serie de actos que no hablan de violencia, como vigilar a una persona, establecer o tratar de establecer contacto con ella, etc. Todo ello, de forma que altere el normal desarrollo de su vida cotidiana.

Así las cosas, podría parecer que esta es una forma de coacción que no requiere violencia. Sin embargo, todos estos son actos que provocan un miedo en la persona, es decir, tienen un carácter intimidatorio. Y, a su vez, la intimidación es una forma de violencia, como el propio Diccionario panhispánico del español jurídico explica.

Algo similar ocurre en el delito del artículo 172 quater, que castiga la obstaculización del derecho al aborto, requiriendo actos molestos, ofensivos, intimidatorios o coactivos. Si bien el legislador separa los actos molestos y ofensivos de los intimidatorios, en realidad aquellos tienen una naturaleza claramente intimidatoria. A mayor abundamiento, se añaden los actos coactivos como otra vía para cometer este delito.

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